El arte en las cubiertas de Jane Eyre

¡Hola a todos!

Dentro de la iniciativa Adopta una autora os he ido hablando de Charlotte Brontë, de las traducciones que hay disponibles de Jane Eyre y sus diferencias y también de alguna que otra curiosidad. En esta ocasión os vengo a hablar de Jane Eyre otra vez, y más especificamente de sus portadas.

Seguro que muchos de vosotros cuando vais a las librerías, ya sea a mirar o a comprar un libro en concreto, ya habréis notado que es inevitable no fijarse en las portadas de los libros que hay colocados en los expositores y estanterías. Algunos tienen portadas muy llamativas, otros apenas son el título sobre un fondo de color, y en concreto en el caso de los clásicos tienden a abundar las cubiertas que emplean cuadros famosos y no tan famosos como “adorno”, encajen o no con la temática de la obra. Pues bien, en la entrada de hoy vamos a descubrir qué cuadros se han empleado como imagen de cubierta en distintas ediciones de Jane Eyre, tanto en inglés como en castellano.  He tratado de ser lo más rigurosa posible con las fechas de los cuadros, pero la verdad es que en algunas ocasiones o simplemente no se conoce o incluso según la fuente el año es diferente, espero que no haya muchas meteduras de pata.

Voy a empezar con una de las ediciones más “famosas” y que siempre destaco cada vez que hablo de este libro, que es ni más ni menos que la edición de Alba editorial, en tapa dura.  En esta ocasión, el cuadro es El árbol de los cuervos, de Caspar David Friedrich en 1822, que podéis encontrar expuesto en el museo del Louvre en París. Este pintor alemán es conocido por sus paisajes tanto de montaña como marinos, inspirados casi todos en lugares que el propio artista había visitado.

Caspar David Friedrich - El arbol de los cuervos (1822)_JE

Siguiendo con Alba editorial, esta vez en su formato de bolsillo, tenemos también otra obra de Caspar David Friedrich, en esta ocasión una xilografía llamada The Woman with a Spider’s Web in the middle of Leafless Trees, realizado en 1803 y que se encuentra actualmente en el British Museum en Londres. Como podéis notar, la obra ha sido discretamente coloreada para ser usada en el libro.

Caspar David Friedrich - The Woman with a Spider's Web in the middle of Leafless Trees (1803)_JE

Continuando con las ediciones en castellano, tenemos esta de Random House Mondadori, con una obra de un pinto británico Carlton Alfred Smith, Recalling the Past, realizada en 1888. Como nota curiosa, este mismo cuadro ha sido empleado como portada de Agnes Grey por la editorial Alba.

Carlton Alfred Smith - Recalling the Past (1888)_JE

Hace unos pocos meses la editorial Penguin, también perteneciente a Random House, reeditó en formato bolsillo su versión de Jane Eyre, y la obra elegida para ilustrar la cubierta es un dibujo de Dame Darcy, aunque ligeramente modificado, eso sí. En inglés existe una edición de la novela ampliamente ilustrada por Dame Darcy, con tintes góticos que le dan un aire muy interesante, me parece curioso que hayan elegido precisamente una de sus ilustraciones.

Penguin Jane Eyre_Dame Darcy.jpg

Para terminar con las ediciones en español, vamos con la cubierta más espantosa de todas, una de Alianza (que ha sufrido varios cambios de portada desde entonces, dicho sea de paso). La obra que malamente figura en la cubierta es A Quiet Read, de William Kay Blacklock, realizada en torno al año 1900. Desde luego, es mucho más bonita la obra original que el destrozo que hicieron con ella en la portada del libro.

A_Quiet_Read_by_William_Kay_Blacklock (1900)_JE.jpg

Empezando por las cub iertas inglesas, tenemos esta de Wordsworth classics, donde aparece el cuadro Reflexiones de Ether Porter Bailey, una interesante elección aunque también ha sido adaptado ligeramente para encajar mejor con los esquemas de la editorial.

Ether Porter Bailey - Reflections_JE

No podía faltar alguna edición de Penguin, y concretamente he querido elegir esta porque el cuadro que aparece encaja muy bien con la novela, se trata de The Governess, de Rebecca Solomon, pintado en 1851, y como nota curiosa, se vendió en una subasta en Christies en el año 2007 por el “módico” precio de 31.200 libras.

The Governess - Rebecca Solomon (1854)_JE.jpg

Otra edición de Penguin distinta tiene en la cubierta la obra Beauty, de John Everett Millais, que está también en una colección privada.

Beauty - John Everett Millais_JE.jpg

Otro cuadro que ha sido empleado en unas pocas ediciones más de Jane Eyre en inglés, siguiendo la misma temática, es The Governess, de Richard Redgrave, pintado en 1844, expuesto en el Victoria & Albert Museum de Londres.

The Governess - Richard Redgrave (1844)_JE.jpg

En esta edición de Everyman Library,  el cuadro que aparece en la cubierta es The Travelling Companions, de Augustus Leopold Egg, pintado en 1862 y que se encuentra en el Birmingham Museums and Art Gallery (Reino Unido).

The Travelling Companions - Augustus Leopold Egg (1862)_JE.jpg

Por último, quería incluir también esta edición en alemán ya que me parece muy curioso que se haya elegido precisamente este cuadro para la imagen de la cubierta, hay que ver lo que cambia poder tener una visión completa del cuadro. La obra se titula Alicia en el país de las maravillas, hecha en 1879 por George Dunlop Leslie, expuesta en el Brighton and Hove Museums & Art Galleries (Brighton, Reino Unido).

George Dunlop Leslie - Alicia en el país de las maravillas (1897)_JE.jpg

Espero que os haya gustado la entrada y que os haya resultado interesante, yo al menos he aprendido y disfrutado mucho preparándola, así si os vais de vacaciones este verano a alguna de las ciudades donde están los cuadros, siempre merece la pena ir a hacerles una visita 😉

Próxima publicación en castellano: El gabinete de las hermanas Brontë

¡Hola a todos!

Si hace unos días os hablaba de las próximas publicaciones que habrá en inglés relacionadas con la familia Brontë y con Jane Eyre, hace poco saltó la noticia de que en castellano también vamos a tener una nueva obra que trata, en esta ocasión, sobre los objetos cotidianos usados por la familia.

 

El gabinete de las hermanas BronteEl gabinete de las hermanas Brontë. Nueve objetos que marcaron sus vidas. 
Deborah Lutz. Traducción de María Porras Sánchez.
A la venta en noviembre de 2017.
Editorial Siruela.
ISBN: 9788417151379

En un precioso ejercicio de estudio de la cultura material, la experta en literatura victoriana Deborah Lutz aporta un nuevo enfoque a las complejas y fascinantes vidas de las Brontë a través de los objetos que poseyeron.
Lo que llevaban, lo que cosían, lo que escribían o dibujaban. Todo esto permite esbozar un retrato íntimo de la vida y la obra de las hermanas Brontë, una familia de escritoras que lleva casi doscientos años cautivando a los lectores. En esta excepcional y detallada biografía, se desarrollan las historias de algunos objetos significativos de la casa de Haworth. Así, Lutz sumerge a los lectores en una recreación llena de matices de la vida diaria de las tres hermanas al tiempo que avanza de forma cronológica por los acontecimientos más relevantes de sus biografías: la muerte de su madre y de sus dos hermanas, los reinos imaginarios de sus escritos de infancia y sus denodados esfuerzos por dejar huella en la literatura. Desde los libros en miniatura hasta los bastones de endrino que llevaban en sus solitarias caminatas por los páramos, cada pertenencia abre una ventana al mundo de las tres hermanas, a su preciada obra de ficción y a la era victoriana.
Una descripción del collar de latón que llevaba el mastín de Emily conduce a una serie de entretenidas anécdotas sobre la influencia de los perros de la familia en su escritura y sobre la relación que los victorianos tenían con sus mascotas en general. Los escritorios portátiles tuvieron un papel crucial en la obra de estas escritoras: fue la curiosidad que llevó a Charlotte a fisgonear en el escritorio de Emily lo que propició que su primera obra llegara a la imprenta, seguida después por Jane Eyre y Cumbres borrascosas.

 

 

The world within the Brontës at Haworth – Juliet Gardiner

cabecera

Otro libro que es bastante similar al que os enseñé la semana pasada es The world within the Brontës at Haworth, escrito por Juliet Gardiner en 1992 y que fue traducido al castellano en 1995 con el título El mundo interior, Las hermanas Brontë en Haworth. Aunque ya es un libro que está agotado, se puede encontrar en librerías de segunda mano y en portales de venta de internet con un poco de paciencia.

Este libro, que viene ampliamente ilustrado nos cuenta primero la vida de la familia Brontë y los acontecimientos que hicieran que se mudaran a Haworth. Nos habla del pasado irlandés de los Brontë, de su situación económica, del nacimiento de los cinco hijos, intercalando al mismo tiempo pasajes de cartas que mencionaban esa  época. Veremos también cómo les fue a las niñas en el colegio, la muerte de las dos hermanas mayores, objetos cotidianos que utilizaban, dibujos que hacían, y un montón de cosas más relacionadas con la infancia y juventud de los hermanos. Poco a poco, cronológicamente, iremos llegando hasta la parte en la que se habla ya de cómo empezaron a escribir poemas y novelas y para terminar hay un apartado que se centra específicamente en Charlotte y en qué sucedió tras la muerte de sus hermanas.

El texto cuenta con numerosos fragmentos de otros textos, casi todo cartas de conocidos y amigos de la familia, que amplian un poco la visión sobre la familia. También hay mucha información, breve y precisa, y cumple a la perfección el objetivo de tener una idea general de la situación familiar de los Brontë, el lugar donde crecieron y sus vidas antes y después de que Charlotte, Emily y Anne publicaran las novelas que las harían famosas. Cuenta con muchísimas fotografías, ilustraciones y dibujos de todo tipo, desde dibujos hechos por las propias Brontë hasta cuadros donde aparecían ellas, retratos, fragmentos de escritos, cartas, etc. Una guía muy completa para las 160 páginas que tiene.

Para terminar, os dejo unas fotografías del interior.

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Jane Eyre -Austral Singular

Siguiendo con las ediciones de Jane Eyre que hay disponibles ahora mismo en castellano, otra de las que me parece muy bonita exteriormente es la de Austral Singular, publicada en el verano pasado. Comos siempre, os dejo los datos de la edición por si queréis saber más.

austral-singular

 

Marcada por su temprana orfandad materna, la escritora británica Charlotte Brontë, que a lo largo de su corta vida (1816-1855) acumuló muchos lutos, revela en su obra el apasionado deseo de encontrar un lugar en el mundo. Jane Eyre, la obra que consagró su éxito fulminante, tiene los ingredientes de una novela gótica, pero rebasa con mucho las convenciones del género. Jane, la protagonista, nos muestra un nuevo modo de descubrir la realidad, y con su reflexión la acompañamos en un viaje hacia la autenticidad.

Datos de esta edición:

Idioma: Español
Traducción: Alejandro Pareja Rodríguez
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788408154488
Páginas: 672
Ilustraciones: No
Precio: 12,95€ (Comprarlo en Amazon)

Traduciendo a Charlotte Brontë

Ya comenté en Book Eater que me había apuntado a una iniciativa llamada Adopta una autora, que consiste en dar a conocer la vida y obra de una escritora en particular, y esta entrada pretende ser la primera de mis aportaciones a este proyecto (podéis ver la web oficial aquí y cotillear qué otras autoras han sido adoptadas). Aviso que va a ser una entrada un poco larga, pero espero que aguantéis hasta el final porque considero que es muy interesante.

Lejos de ser una persona experta en el tema,mi intención hoy es hablaros, en parte, de cómo la traducción de una novela puede influir en la lectura y para ello he querido tomar como ejemplo la novela Jane Eyre. Hace unos meses ya comparé algunas diferencias entre las distintas traducciones existentes de la novela a través de un fragmento que escogí.

“I tell you I must go!’ I retorted, roused to something like passion. “Do you think I can stay to become nothing to you? Do you think I am an authomaton? – a machine without feelings? and can bear to have my morsel of bread snatched from my lips, and my drop of living water dashed from my cup? Do you think, because I am poor, obscure, plain, and little, I am soulless and heartless? You think wrong! – I have as much soul as you – and full as much heart! And if God had gifted me with some beauty and much wealth, I should have made it as hard for you to leave me, as it is now for me to leave you.

Podéis ver la traducción al castellano de las distintas ediciones que podéis encontrar ahora mismo a la venta en esta entrada que hice hace escasas semanas usando como punto de comparación las primeras líneas de la novela y la otra que hice en Book Eater con el fragmento de arriba. Una vez comentado esto, pasemos realmente a lo que va a ser el tema central de la entrada.

Jane Eyre fue publicado originalmente en octubre de 1847 en inglés, y la primera traducción al castellano que existe, titulada Juana Eyre, memorias de una aya, fue publicada entre 1850 y 1851 en por la Imprenta del Diario de la Marina (La Habana, Cuba). Eso sí, no estamos ante una traducción de la novela completa, es una adaptación de una traducción francesa que se publicó por primera vez en 1849  (y que podéis leer aquí íntegra gracias a Google books).

obrateatroPocos años después, en 1869, se publicó una obra de teatro titulada Juana Eyre: drama en cuatro actos y un prólogo, que se puede leer íntegramente ya que fue digitalizada recientemente. Si tenéis curiosidad, la podéis leer online en este enlace o en este otro  e incluso descargarla en PDF de aquí o de aquí. También podéis leer mi reseña de la obra te atro en este enlace. Sin embargo, no fue hasta 1889 cuando la novela como tal fue traducida por primera vez al castellano, por Leopoldo Terrero, con el título de Juana Eyre (y por apenas 1€ podéis leer en formato electrónico esta edición).

La siguiente edición que se conoce es ya de principios del siglo XX, concretamente una de ellas (también con el título de Juana Eyre, qué manía) es de 1928 y fue publicada por la editorial Mentora (esta es la preciosa portada, por si os queréis asustar un poco). A partir de esta fecha, distintas editoriales se fueron animando a publicar la novela, tanto en formato  libro como en formato revista. Damos un salto hasta la edición de Aguilar, dentro de su colección Crisol, donde Jane Eyre es el número 198 de una larga serie reconocible casi al instante por su color y tamaño. También podéis encontrar en esta misma colección las obras de sus hermanas Cumbres borrascosas y Inés Grey (sí, Inés).

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Como curiosidad, la novela, además de haber sido publicada con el nombre de los protagonistas traducidosal castellano, también sufrió otros horrores, como por ejemplo, el cambio de título. Circulan unas cuantas versiones que llevan como título Almas rebeldes, y no, yo tampoco lo entiendo, pero ahí están.

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Dando un salto hasta la actualidad, de todas las ediciones modernas que podéis encontrar a la venta, yo desde luego prefiero la que ha sido traducida por Carmen Martín Gaite, que tal vez se aleja un poco del texto real en algunos puntos, tirando más hacia lo poético y hacia la re interpretación, que ahora mismo está disponible en distintos formatos. Eso sí, otra de las traducciones que abundan es la de Juan G. De Luaces, del sello Austral, y es en la que me quería centrar aprovechando que fue también la que más destacó por “rara” en las entradas de comparación de traducciones que he mencionado al principio. Esta traducción vio la luz en 1943, y desde entonces ha llovido mucho.

Por lo que he podido leer, hay nada más ni menos que 38 reediciones de la obra que han utilizado esta traducción, distribuidas a lo largo de los últimos años, 9 de ellas publicadas entre los años 2000 y 2012. Una de las características principales es que la traducción se publicó por primera vez durante la época franquista, lo que conlleva no pocos desafíos. El primero de todos es que las obras debían pasar por un censor. El editor del libro le entregaba un ejemplar a la Dirección General de Propaganda, solicitando el permiso de impresión. Esta obra era leída por un censor, que redactaba un informe donde la valoraba, tachaba lo que procediera y se le devolvía al editor. Como imagino que tendréis ganas de saberlo, os dejo lo que puso en su informe:

“Una buena novela en la que se narra la vida de una muchacha huérfana, sus sufrimientos y sus luchas por conseguir un medio de vida decoroso. Es completamente moral pero como obra inglesa, toda su acción se desenvuelve dentro de la religión protestante.”

Para aquellos que sientan curiosidad, hay disponible una página web que compara la versión original en inglés con dicha traducción, párrafo a párrafo, por lo que es bastante fácil ver dónde se han producido ciertos cambios, matices, donde se han suavizado expresiones o incluso se han eliminado por completo ciertas frases. Por ejemplo, os pongo a continuación un ejemplo llamativo  de “censura” o simplificación del texto original.

But in other points, as well as this, I was growing very lenient to my master: I was forgetting all his faults, for which I had once kept a sharp look-out.  It had formerly been my endeavour to study all sides of his character: to take the bad with the good; and from the just weighing of both, to form an equitable judgment.  Now I saw no bad.  The sarcasm that had repelled, the harshness that had startled me once, were only like keen condiments in a choice dish: their presence was pungent, but their absence would be felt as comparatively insipid.  And as for the vague something — was it a sinister or a sorrowful, a designing or a desponding expression? — that opened upon a careful observer, now and then, in his eye, and closed again before one could fathom the strange depth partially disclosed; that something which used to make me fear and shrink, as if I had been wandering amongst volcanic-looking hills, and had suddenly felt the ground quiver and seen it gape: that something, I, at intervals, beheld still; and with throbbing heart, but not with palsied nerves.  Instead of wishing to shun, I longed only to dare — to divine it; and I thought Miss Ingram happy, because one day she might look into the abyss at her leisure, explore its secrets and analyse their nature.
En estas reflexiones prescindía de los aspectos malos del carácter de Rochester. Su desagradable sarcasmo, su dureza, me parecían picantes condimentos de un excelente manjar. Y si su presencia era en algún sentido ingrata, su ausencia hacia la vida insípida para mí. Consideraba dichosa a Miss Ingram, porque iba a poder asomarse a los abismos del carácter de aquel hombre y sondearlos.

Vistas estas diferencias (que algunas son bastante gordas) y sabiendo  lo que dijo el censor, se ha llegado a la conclusión que dichos cambios fueron obra el propio traductor o del editor de la novela.

Dicho todo esto, me resulta llamativo que esta traducción, sesgada y no demasiado fiel a la novela original, todavía se pueda encontrar hoy en día entre las estanterías de cualquier librería. Y aunque suceda esto con Jane Eyre, seguro hay más novelas que fueron traducidas en la época franquista que jamás se han vuelto a revisar.

Como nota positiva, la última reedición que ha publicado la editorial de Austral de la novela Jane Eyre, dentro de una colección de clásicos de estética similar, ya cuenta con otro traductor diferente, Alejandro Pareja. A pesar de haberse modernizado y de deshacerse de una traducción que contaba con numerosas lagunas y modificaciones, esta traducción tampoco es precisamente moderna, ya que se publicó por primera en 2001 en la colección Edaf Narrativa Bolsillo. Aún así, es una considerable mejoría respecto a lo que ya teníamos y espero que la mantengan en futuras reediciones.

Respecto a otras traducciones que se pueden encontrar en el mercado, destacan las de Elizabeth Power (Alianza, Cátedra) y la de Toni Hill (Penguin Clásicos, Random House), de los años 1996 y 2009 respectivamente. La reedición más moderna, a cargo de Ediciones B, publicada hace escasos meses, cuenta con la traducción de  Nuria González Esteban, que es en realidad también la traducción de Juan G. de Luaces, pero con otro nombre. Por lo que he podido ver, no es la primera vez que sucede algo así con esta peculiar traducción, ya que también se publicó bajo el nombre de E. Vergara (1979), Juan Alarcón Benito (1976) y J. Ribera (1973). Interesante práctica en el mundo de la traducción, ¿no os parece?

Expuesta ya toda esta información, mi intención es conocer un poco vuestra opinión al respecto. ¿Pensáis que está bien que todavía estén a nuestra disposición traducciones ya anticuadas o incluso censuradas? ¿Habéis comparado alguna vez la traducción de vuestra novela favorita con la versión original? ¿Sois de aquellas personas que le dais mucha importancia a la traducción o, en cambio, os conformáis con lo que hay? Contadme 🙂

Para saber más:

  • de Lima Grecco, Gabriela (2014). El control del libro durante el Primer Franquismo. Diálogos, 18, 1, 361-380.
  • Ortega, Marta (2013). Traducciones del franquismo en el mercadoliterario español contemporáneo: el caso de Jane Eyre de Juan G. de Luaces. Universidad de Barcelona.
  • Sitio web: Archive.org
  • Sitio web: Google books

 

¿Que traducción de Jane Eyre es la mejor?

Hace unos meses ya me plantee en Book Eater cuál era la mejor traducción disponible al castellano de Jane Eyre y para ello busqué un fragmento que me gusta especialmente, y que es muy representativo de la novela, y os mostré las distintas traducciones del mismo por editoriales.

Aprovechando que han salido algunas reediciones más de la novela desde entonces,  he querido volver a repetir este mismo ejercicio, ahora ya con las primeras frases de la novela. Por tanto, lo primero que necesitamos ver es cómo empieza la novela original:

cita_inicio  There was no possibility of taking a walk that day. We had been wandering, indeed, in the leafless shrubbery an hour in the morning; but since dinner (Mrs. Reed, when there was no company, dined early) the cold winter wind had brought with it clouds so sombre, and a rain so penetrating, that further out-door exercise was now out of the question.
I was glad of it: I never liked long walks, especially on chilly afternoons: dreadful to me was the coming home in the raw twilight, with nipped fingers and toes, and a heart saddened by the chidings of Bessie, the nurse, and humbled by the consciousness of my physical inferiorcita_finality to Eliza, John, and Georgiana Reed.

Una vez tenemos ya las primeras frases, vayamos poco a poco. Cada traducción que os voy a poner va a seguir este esquema: Nombre del traductor (año de la traducción original), portadas de las ediciones que podéis encontrar ahora a la venta, primeras líneas en castellano. Están ordenadas de forma cronológica, de tal forma que la primera traducción que os enseño es la más antigua y la última es la más moderna.

Traducción número 1:

1943

Esta es tal vez la traducción más sosa de todas las que os voy a enseñar. En estas primeras frases no se nota mucho la diferencia, pero ya podéis ver que a la hora de traducir adjetivos y de dar forma a las frases esta traducción se queda algo corta y es muy poco fluida. También se nota que es una traducción que emplea términos que ahora son menos frecuentes, recalcando así que es la traducción más antigua que podemos encontrar ahora en el mercado.

Traducción número 2:

1991.jpg

En comparación con la anterior, esta traducción es bastante más fiel, conserva muchas expresiones y adjetivos que en la anterior descartado o simplificado. Tampoco es excesivamente fluida, empezar una frase por “La verdad es que…” (indeed) me suena algo raro y coloquial, pero ya supone una mejoría respecto de la traducción anterior.

Traducción número 3:

1996

Siendo tambien bastante fiel al contenido, nos encontramos con esta traducción, que trata de mantener los esquemas y orden de las palabras en las frases. Es otra de las que sí incluye ese “indeed” en la traducción, de una forma que creo que encaja algo mejor que en el caso anterior, pero que también nos deja frases un poco literales para mi gusto.

Traducción número 4:

1999.jpg

A partir de esta traducción “la hora del almuerzo” se convierte ya en la hora de comer, peculiaridades del castellano. Esta traducción es la que más libertades se toma, manteniendo casi siempre la esencia de la frase pero no así el contenido: “poner el pie fuera de casa era algo que a nadie se le pasaba por la cabeza” (further out-door exercise was now out of the question), traducción tal vez algo más coloquial pero cuya interpretación es casi equivalente. También separa algunas frases y cambia las paréntesis que usan todas las demás traducciones por guiones cuando habla de la señora Reed.

 

Traducción número 5:

2001

Ya desde la primera frase, notamos que es diferente: “Ese día no se pudo pasear” (There was no possibility of taking a walk that day), es claramente más directa y la conjugación de algunos verbos me chirría un poco al compararlo con el fragmento original. No es de las peores, eso vamos a reconocerlo, tampoco tampoco destaca entre las mejores.

 

Traducción número 6:

2009

Llama la atención que desde 2009 no se haya vuelto a traducir la novela, a pesar de que sí ha sido reeditada numerosas veces, aunque también es cierto que no han pasado demasiados años desde entonces y que, dentro de lo que hay a la venta, hay traducciones muy decentes disponibles. Una diferencia que se puede observar es que en esta traducción se matizan algunas cosas, las reprimendas (chidings) se convierten en “constantes gritos”, por poner un ejemplo.

 

Terminado este análisis, mi preferencia de traducciones sería más o menos la siguiente:

  1. Carmen Martín Gaite (1999)
  2. Toni Hill (2009)
  3. Elizabeth Power (1996)
  4. Alejandro Pareja Rodríguez (2001)
  5. Enrique Cubedo Fernández-Trapiella (1991)
  6. Juan G. de Luances (1943)

Las posiciones 2 y 3 estarían bastante igualadas, puesto que tanto la versión de Toni Hill como la de Eliabeth Power me parecen razonables, pero por ejemplo el último puesto es indiscutiblemente para la traducción de Juan G. de Luances. Dicho esto, comentaros que a principios de enero publicaré una entrada también relacionada con las traducciones de Jane Eyre al español, pero desde un punto de vista un poco distinto y tal vez ligeramente polémico, así que espero veros por el blog.

Juana Eyre: drama en cuatro actos y un prólogo

Recopilando información para una entrada que verá la luz a principios de enero, descubrí  Juana Eyre: drama en cuatro actos y un prólogo, una obra de teatro publicada en 1869 en castellano basada en la novela Jane Eyre.

Esta obra ha sido digitalizada en su totalitadad y si tenéis curiosidad la podéis leer online en este enlace o en este otro  e incluso descargarla en PDF de aquí o de aquí. La única diferencia entre ambas versiones es que una está en blanco y negro y la otra en color, y que esta última está subrayada a conciencia  (la imagen que podéis ver abajo es una muestra de ello).

obrateatro

Volviendo al tema de la entrada, quería daros a conocer un poco más esta peculiar obra de teatro y también hablar de alguna de las principales diferencias entre esta y la novela. Obviamente, en una obra de teatro el tiempo es oro, tiene que ir al grano y escenificar en unas pocas líneas lo que en un libro podría ocupar un buen puñado de páginas.

En apenas 70 páginas nos encontramos una versión resumida de los acontecimientos principales de la vida de Jane, en el prólogo conocemos su triste infancia en la casa de Mistris Sara, su tía política, y  la dura convivencia con sus hijos. Se menciona también el invernado aunque nunca llegamos a ver su experiencia allí. Como dato curioso, Jane es unos años mayor en la obra de teatro que en la novela original. En el primer acto damos un salto temporal considerable y nos encontramos ya en la mansión de Rochester, donde Jane se encarga de cuidar y enseñar a Adela. A modo de flashback conocemos cómo Jane se encontró con Rochester por primera vez en el camino cuando volvía de llevar una carta al pueblo, y también tienen lugar algunos de los míticos momentos al calor de la hoguera donde uno y otro se van conociendo mejor. En el segundo acto ya empezamos a ver cómo Jane empieza a sentir algo por su señor, y es donde se produce uno de los cambios más sustanciales en cuanto a la trama. Rochester recibe invitados en su  mansión, pero lejos de ser la ya acostumbrada señorita Ingram y compañía, los invitados son los primos de Jane, ante su total sorpresa. Ya en el tercer acto, Mistris Sara insta a Jane a abandonar a Rochester, puesto que ha visto que entre ambos parece haber algo y ella lo que quiere que su hija se case con él para saldar las enormes deudas que arrastra la familia. Finalmente sus planes fracasan, puesto que Jane y Rochester descubren que se quieren el uno al otro, pero surge otro impedimento que también está presente en la novela original aunque de una forma un tanto diferente y menos dramática (para esto ya, si queréis saber dónde está la diferencia, os tocará leer la obra de teatro). En el cuarto acto, y para dar finalizada ya la obra de teatro, se resuelven todos los problemas y ambos protagonistas terminan siendo felices y comiendo perdices.

Aunque la trama es considerablemente distinta a la de la novela original en algunos puntos, es cierto que con esos cambios se reducen también el número de personajes presentes en cada escena. Eso sí, también se han añadido unos cuantos (criados y parientes fundalmentalmente) que sirven para contarnos partes de la historia pasada/presente que no sabríamos de otra forma y también algunas explicaciones relativas a personajes y situaciones. La esencia de los personajes no me da la impresión de que se haya conservado demasiado, pero sí la esencia del libro, lo que sería una relación entre un señor y su criada y los distintos impedimentos presentes. Es interesante también ver como algunas frases, aunque no literalmente, sí se parecen bastante a los diálogos de la novela o al menos a los sentimientos que evocan.

Dicho esto, espero que os animéís a leer la obra de teatro, que es muy curiosa y seguro que así os ayuda a ver desde otro punto de vista diferente a Jane Eyre.

Jane Eyre – Alba Minus

Aprovechando que durante el año 2016 se celebrara el bicentenario del nacimiento de Charlotte Brontë, muchas son las editoriales que han reeditado la novela. Este es el caso de Alba que, tras muchos años, ha decidido publicar esta novela en formato bolsillo y por tanto más asequible. 

97884-90651933-alba-minusBICENTENARIO DE CHARLOTTE BRONTË (21 abril 1816 – 21 abril 2016)

Toda la fuerza de Charlotte Brontë –una fuerza mucho más tremenda por estar constreñida- cabe en esta afirmación: «Amo, odio, sufro». Virginia Woolf
De Jane Eyre (1847), ciertamente una de las novelas más famosas de estos dos últimos siglos, solemos conservar la imagen ultrarromántica de una azarosa historia de amor entre una institutriz pobre y su rico e imponente patrón, todo en el marco truculento y misterioso de una fantasmagoría gótica. Y olvidamos que, antes y después de la relación central con el abismal, sardónico y volcánico señor Rochester, Jane Eyre tiene otras relaciones, otras historias: episodios escalofriantes de una infancia tan maltratada como rebelde, pasos de enfermedad y arduo aprendizaje en un tétrico internado, estaciones de penuria y renuncia en la más absoluta desolación física y moral, inesperados golpes de fortuna, e incluso remansos de paz familiar y nuevas –aunque engañosas– proposiciones de matrimonio. Olvidamos, en fin, que la novela es todo un libro de la vida, una confesión certera y severísima –rotundamente crítica– de un completo itinerario espiritual, y una exhaustiva ilustración de la lucha entre conciencia y sentimiento, entre principios y deseos, entre legitimidad y carácter, de una heroína que es la «llama cautiva» entre los extremos que forman su naturaleza.
Carmen Martín Gaite ha rescatado el vigor, la riqueza y la naturalidad expresiva de un texto un tanto desvirtuado por la popularidad de sus múltiples versiones. Gracias a su traducción, quien creyera conocer esta novela, al leerla de nuevo, más que recordarla, la descubrirá.

Datos de esta edición: 

Idioma: Español
Traducción
: Carmen Martín Gaite

Encuadernación: Rústica
ISBN: 9788490651933
Páginas: 694
Ilustraciones: No
Precio: 14,90€ (Comprarlo en Amazon)

Jane Eyre – Alba Clásica Maior

Como no podía ser de otra forma, quería empezar el blog poniendo los datos básicos de la que es, desde mi punto de vista, una de las mejores ediciones de Jane Eyre en castellano. Ahora mismo está publicada tanto en tapa dura como en tapa blanda, pero por ahora os dejaré solamente los datos de la primera.

alba-clasica-maiorDe Jane Eyre (1847), ciertamente una de las novelas más famosas de estos dos últimos siglos, solemos conservar la imagen ultrarromántica de una azarosa historia de amor entre una institutriz pobre y su rico e imponente patrón, todo en el marco truculento de una fantasmagoría gótica. Y olvidamos que, antes y después de la relación central con el volcánico señor Rochester, la heroína tiene otras relaciones, otras historias: episodios escalofriantes de una infancia tan maltratada como rebelde, años de enfermedad y aprendizaje en un tétrico internado, inesperados golpes de fortuna, e incluso remansos de paz familiar y nuevas -aunque engañosas- proposiciones de matrimonio. Olvidamos, en fin, que la novela es todo un libro de la vida, una confesión certera de un completo itinerario espiritual, y una exhaustiva ilustración de la lucha entre conciencia y sentimiento, entre principios y deseos, entre legitimidad y carácter, de una mujer que es la «llama cautiva» entre los extremos que forman su naturaleza.

Carmen Martín Gaite ha rescatado el vigor, la riqueza y la naturalidad expresiva de un texto un tanto desvirtuado por la popularidad de sus múltiples versiones. Gracias a su traducción, hecha ex profeso para esta edición, quien creyera conocer esta novela, al leerla de nuevo, más que recordarla, la descubrirá.

Datos de esta edición: 

Idioma: Español
Traducción al español:
Carmen Martín Gaite

Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788489846869
Páginas: 696
Ilustraciones: No
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Fotografías del interior 

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