Jane Eyre, una autobiografía – Teatro Liure

A partir del 23 de febrero y hasta el 26 de marzo de 2017, en el teatro Lliure de Gràcia (Barcelona) se representará una adaptación de Jane Eyre, una autobiografía. El espectáculo tiene dos horas de duración y está en catalán.

La novela ha sido adaptada al teatro por Anna Maria Ricart, la dirección corre a cargo de Carme Portaceli, Ariadna Gil interpreta a Jane Eyre y Abel Folk será el encargado de dar vida al Sr. Rochester. El montaje cuenta con música creada por Clara Peya, que interpreta en directo la banda sonrona junto  con Laia Vallès (pianista) y la Alba Haro (violonchelista).

Tratando de mantener la ambientación pero sin potenciar en exceso del drama, la trama no se sitúa en ninguna época determinada ya que solo se busca transmitir emociones.

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Celebramos el 200 aniversario del nacimiento de la novelista inglesa Charlotte Brontë con Jane Eyre, la gran heroína romántica. Una mujer que sabe muy bien lo que quiere, pese a las convenciones de su época. Dirige el montaje Carme Portaceli.
Jane Eyre es una novela escrita en el año 1847 por Charlotte Brontë bajo el pseudónimo de Currer Bell. Con su nombre real, lo más probable hubiera sido que no les hubieran publicado, ni a ella ni a sus dos hermanas, Emily y Anne, ninguna de las novelas que escribieron. O, por lo menos, no habrían conseguido el éxito que obtuvieron (no en el caso de Emily y sus Cumbres borrascosas) ni, por tanto, la posibilidad de seguir escribiendo, que era la pasión de todas ellas.
Jane Eyre es una ventana a través de la que Charlotte Brontë nos presenta su visión del mundo. Jane opina sobre la diferencia arbitraria entre clases y hace especial atención al papel de la mujer en el mundo. Ella nunca deja que olviden que, por el hecho de ser pobre o de ser mujer, no es un ser inferior.
Pero por encima de todo, Jane Eyre es una obra romántica en la que la lucha por la libertad es el impulso que guía a la protagonista en un mundo en el que las mujeres no la podían alcanzar. También cuenta, claro, una gran historia de amor que sólo se podrá vivir cuando los dos protagonistas estén de igual a igual, cuando el amor no sea una cárcel, sino un acto de libertad.

Información e imagen sacadas de la página web del  Teatro Lliure

Juana Eyre: drama en cuatro actos y un prólogo

Recopilando información para una entrada que verá la luz a principios de enero, descubrí  Juana Eyre: drama en cuatro actos y un prólogo, una obra de teatro publicada en 1869 en castellano basada en la novela Jane Eyre.

Esta obra ha sido digitalizada en su totalitadad y si tenéis curiosidad la podéis leer online en este enlace o en este otro  e incluso descargarla en PDF de aquí o de aquí. La única diferencia entre ambas versiones es que una está en blanco y negro y la otra en color, y que esta última está subrayada a conciencia  (la imagen que podéis ver abajo es una muestra de ello).

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Volviendo al tema de la entrada, quería daros a conocer un poco más esta peculiar obra de teatro y también hablar de alguna de las principales diferencias entre esta y la novela. Obviamente, en una obra de teatro el tiempo es oro, tiene que ir al grano y escenificar en unas pocas líneas lo que en un libro podría ocupar un buen puñado de páginas.

En apenas 70 páginas nos encontramos una versión resumida de los acontecimientos principales de la vida de Jane, en el prólogo conocemos su triste infancia en la casa de Mistris Sara, su tía política, y  la dura convivencia con sus hijos. Se menciona también el invernado aunque nunca llegamos a ver su experiencia allí. Como dato curioso, Jane es unos años mayor en la obra de teatro que en la novela original. En el primer acto damos un salto temporal considerable y nos encontramos ya en la mansión de Rochester, donde Jane se encarga de cuidar y enseñar a Adela. A modo de flashback conocemos cómo Jane se encontró con Rochester por primera vez en el camino cuando volvía de llevar una carta al pueblo, y también tienen lugar algunos de los míticos momentos al calor de la hoguera donde uno y otro se van conociendo mejor. En el segundo acto ya empezamos a ver cómo Jane empieza a sentir algo por su señor, y es donde se produce uno de los cambios más sustanciales en cuanto a la trama. Rochester recibe invitados en su  mansión, pero lejos de ser la ya acostumbrada señorita Ingram y compañía, los invitados son los primos de Jane, ante su total sorpresa. Ya en el tercer acto, Mistris Sara insta a Jane a abandonar a Rochester, puesto que ha visto que entre ambos parece haber algo y ella lo que quiere que su hija se case con él para saldar las enormes deudas que arrastra la familia. Finalmente sus planes fracasan, puesto que Jane y Rochester descubren que se quieren el uno al otro, pero surge otro impedimento que también está presente en la novela original aunque de una forma un tanto diferente y menos dramática (para esto ya, si queréis saber dónde está la diferencia, os tocará leer la obra de teatro). En el cuarto acto, y para dar finalizada ya la obra de teatro, se resuelven todos los problemas y ambos protagonistas terminan siendo felices y comiendo perdices.

Aunque la trama es considerablemente distinta a la de la novela original en algunos puntos, es cierto que con esos cambios se reducen también el número de personajes presentes en cada escena. Eso sí, también se han añadido unos cuantos (criados y parientes fundalmentalmente) que sirven para contarnos partes de la historia pasada/presente que no sabríamos de otra forma y también algunas explicaciones relativas a personajes y situaciones. La esencia de los personajes no me da la impresión de que se haya conservado demasiado, pero sí la esencia del libro, lo que sería una relación entre un señor y su criada y los distintos impedimentos presentes. Es interesante también ver como algunas frases, aunque no literalmente, sí se parecen bastante a los diálogos de la novela o al menos a los sentimientos que evocan.

Dicho esto, espero que os animéís a leer la obra de teatro, que es muy curiosa y seguro que así os ayuda a ver desde otro punto de vista diferente a Jane Eyre.